En mi trabajo como corrector de textos, la confusión más frecuente que encuentro está relacionada con las comillas de seguimiento (»), también conocidas como comillas de seguir. No me refiero a que estén mal ubicadas en el texto, sino que simplemente están ausentes. He notado esta omisión tanto en el trabajo de algunos escritores noveles como en el de los más experimentados.
El signo utilizado para las comillas de seguimiento es el de cierre de las comillas angulares españolas (»).
Existen dos escenarios comunes donde se recomienda el uso de las comillas de seguimiento:
- Cuando la intervención de un personaje se extiende más allá del primer párrafo en un diálogo que ha comenzado con un guion largo o raya (—), se utilizan comillas de seguimiento desde inicio del segundo párrafo hasta el último. Ejemplo:
—Ustedes nacerían cinco o seis años después.
»Era un tipo extraño, huidizo.
»Párrafo 3.
»Párrafo final.
Como podrás observar, las comillas de seguimiento solo se aplican a partir del segundo párrafo.
2. Cuando dividimos en varios párrafos una cita textual de otro autor, siempre que lo citado concuerde con la sangría y el tamaño de la fuente utilizada en el resto de la obra. Ejemplo:
En su obra Peritaje, el doctor Casal narra un caso atípico:
«Respetando el protocolo…
»Segundo párrafo de continuidad.
»Tercer párrafo de continuidad.
»Párrafo final».
En este caso, las comillas angulares cierran el final del último párrafo, ya que fueron abiertas al inicio del primero.
Es importante aclarar que el símbolo >> no está relacionado con las comillas angulares; por lo tanto, no es adecuado asignarle la función de las comillas de seguimiento (»). Ariel García
Corrector de textos
Miembro de PLECA (Profesionales de la Lengua Española Correcta de la Argentina)
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Rosario, Argentina


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